lunes, 2 de enero de 2017

EL PELIGRO DE CONSUMIR HIERRO EN EXCESO

                                        Dr. Arcenio Estévez Medina.
El hierro es un mineral imprescindible para tener una buena salud, pero consumir más de lo necesario puede ser perjudicial.
Con el auge de las redes sociales y las informaciones sobre salud, difundidas sin control ni calificación, en el internet constituyen un gran riesgo para los consumidores de productos como el hierro.
Las mujeres son el principal blanco para los que, disfrazados de científicos y  filántropos, apoyados en la publicidad con mensajes subliminales, sólo intentan atraer clientes.  En este grupo hay numerosos fabricantes, distribuidores y promotores de productos farmacéuticos y naturales organizados en diferentes modalidades para atrapar a los que creen que sus informaciones son verdaderas cuando lo único deseado es vender amparados en el desconocimiento del consumidor.
Muchas mujeres toman hierro en exceso y sin control médico durante el embarazo y la menstruación y esto puede traer problemas importantes para la salud.    
En el cuerpo humano hay entre 2.5 y 4 gramos de hierro.  El 75 por ciento de ésta cantidad se encuentra en la hemoglobina y la mioglobina.  El 25 por ciento restante está en forma de reserva.  
No todas las personas con anemia necesitan hierro.  Los individuos con anemia hemolítica, hemocromatosis y hemosiderosis no deben usar hierro.
El problema es generado cuando se usa el hierro en la presentación no conveniente o no hay la debida precaución y cumplimiento de la recomendación del médico, como pasa con el sulfato ferroso o cuando utilizamos pastillas masticables de vitaminas para niños y éstas contienen hierro.  Los infantes encuentran los comprimidos y como tienen sabor agradable lo consumen a cada momento, llevando, en muchos casos, a intoxicación por este metal.
La presentación del hierro.
La presentación como citrato ferroso de sodio se disuelve en medios ácidos y alcalinos, no pasa lo mismo en el caso del fumarato ferroso ni el sulfato de hierro.
Se considera mortal en niños la ingestión de 3 ó más gramos de sulfato ferroso. En un adulto es letal de 200 a 250 mg/kg de peso.  Los valores normales del hierro en sangre son entre 60 y 170 mcg/dL.  
Por otro lado, algunas personas todavía preparan remedio con polvo de hierro –comprado de manera libre en sobrecitos en farmacias- y maltas con bija para el tratamiento de las anemias y esto puede aumentar el riesgo de producir problemas.
El hierro en exceso en su cuerpo, es un potente estresor oxidante y puede producir tantos radicales libres, que se hace imposible su eliminación y empieza a desencadenar trastornos de salud.  Es una razón de mucho peso específico para cuidarnos de no sobrepasar el consumo de este mineral.
El exceso de hierro puede desencadenar mucha pigmentación en la piel, diabetes y problemas del hígado.
La deficiencia de este micronutriente puede causar anemia, reducción de la capacidad de aprendizaje, menstruaciones abundantes, problemas para tragar, hematuria y aumento del riesgo de padecer accidente cerebro-vascular (ACV), de acuerdo a una investigación publicada por Hola Doctor del 20 de febrero del 2014..   
Alimentos con buena cantidad de hierro.
Hay alimentos que contienen mucho hierro, como los de origen vegetal, pero este hierro es no hem y no se aprovecha de igual manera, que si fuera de origen animal.  Resulta mejor si es hem.  El hierro no hémico, se hace soluble en el medio ácido del estómago y con la vitamina C, pasa de forma férrica a ferrosa, se absorbe en el duodeno y el yeyuno.  
La tan desacreditada carne roja es una excelente fuente de hierro hémico o hem.  También obtenemos este importante mineral al consumir hígado y riñones.  Las legumbres aportan mucho hierro, pero es no hem.
Las personas con niveles sanguíneos normales de hierro y sin condiciones en las que no hay mayores requerimientos es suficiente el 10 por ciento del mineral contenido en la dieta regular, que es la cantidad que se absorbe.  Cuando hay más necesidad de hierro esta proporción aumenta.
Es importante saber que ante la presencia excesiva de fitatos y taninos se reduce la absorción y por tanto, bajan los niveles de hierro.  Mientras que cuando hay vitamina C y citratos se facilita esta función.
En condiciones normales se elimina hierro por las heces, orina y descamación de piel.  También se elimina a través de las mucosas. Por estas vías se pierde 1 mg al día y con la menstruación se elimina 0.4 a 0.7 por día.       
Cuando en una población se encuentra deficiencia de hierro, esto se asocia a una pobre salud de acuerdo a lo publicado por la UNICEF.
Antes de tomar hierro vaya donde su médico para que determine si necesita o no este micronutriente.


jueves, 20 de octubre de 2016

EL DAÑINO JARABE DE MAIZ AUMENTA EL RIESGO DE SUFRIR HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y CÁNCER.

                                                                 Dr. Arcenio Estévez Medina.
Hay una gran cantidad de alimentos y bebidas que contienen jarabe de maíz alto en fructosa.  Este edulcorante tan dañino está presente en un alto porcentaje de bebidas gaseosas, sueros tomados, pastas dentales, galletas dulces, productos promovidos como dietéticos, catchup y compotas.  También se encuentra –de manera oculta- en alimentos que no percibimos como dulces, bajo la excusa de que es bueno para estabilizar el sabor y la textura, por eso forma parte de una gran cantidad de sopas instantáneas.
¿Cuál es el riesgo de consumir productos con jarabe de maíz alto en fructosa?
 La revista Hepatología (Journal of Hepatology, por su nombre en inglés) de los Estados Unidos de Norteamérica, publicó el 29 de mayo del 2015 que tomar una sola bebida endulzada al día aumenta el riesgo de daño al hígado. Un alto porcentaje de bebidas contienen jarabe de maíz alto en fructosa.
De acuerdo a la American Liver Foundation, este edulcorante, tan usado, promueve la enfermedad de hígado graso no alcohólico, una patología que afecta al 25 por ciento de los seres humanos.
Una investigación realizada en el Hospital Dr. José de Jesús Jiménez de la ciudad de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, encontró que la esteatosis hepática no alcohólica estaba presente en el 77 por ciento de las personas obesas incluidas en el estudio, publicado en enero del 2016. 
El daño producido por este peligroso aditivo, como azúcar que es, no sólo afecta al hígado del consumidor, también conlleva al aumento de peso corporal, de los niveles de colesterol en sangre, peor control del azúcar y todo esto incrementa el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular y es planteado por el Dra. Miriam Vos, autora principal de la declaración científica sobre el azúcar de la Asociación Americana del Corazón (AHA), dada a conocer el 22 de agosto del 2016. 
El jarabe de maíz alto en fructosa aumenta el ácido úrico y la presión arterial
El consumo de este producto aumenta los niveles de ácido úrico minutos después de haberlo ingerido y esto incrementa la presión arterial porque inhibe el óxido nítrico en los vasos, un potente vasodilatador.  Al no haber cantidad suficiente de éste los vasos sanguíneos no se ensanchan y la resistencia vascular aumenta.  Lo que a su vez eleva la presión arterial.  

Un estudio publicado por Time Magazine afirma que consumir 74 gramos de fructosa (contenido en dos latas y media de bebidas azucaradas) aumenta en más del 77 por ciento el riesgo de presentar elevación de la presión arterial en 160/100 mmHg en comparación con una persona que no consuma esta cantidad de fructosa.

EL ACEITE DE OLIVA Y LA SALUD (ll de ll)

                        Dr. Arcenio Estévez Medina.
El consumo de aceite de oliva se asocia con incremento de la síntesis de testosterona, aumenta la sensibilidad a la insulina (esto ayuda mucho a los diabéticos, prediabéticos y personas con riesgo de padecer esta enfermedad).  También ayuda a la protección del hígado.   
De acuerdo el grado de saturación, los ácidos grasos son saturados e insaturados.  Los insaturados son monoinsaturados y polinsaturados.
Monoinsaturados tienen un solo enlace doble y los poliinsaturados tienen varios de estos enlaces.
Los alimentos de origen animal (grasa de carne, mantequilla, queso y suero)  tienen más grasas saturadas que los vegetales.  Sin embargo, el pescado contiene más ácidos grasos insaturados que saturados y es un producto animal, constituyendo una excepción a la regla.
La adulteración del aceite de oliva.
Debido a la gran demanda mundial de este aceite comestible muchos empresarios se dedican a la tarea de mezclarlo con otros aceites más baratos y de más baja calidad.  Entre los aceites que son usados en mayor proporción con este propósito están el de palma, soya, maíz, girasol y ajonjolí.  Esto trae como consecuencia la desconfianza del consumidor y que una gran cantidad de personas esté buscando otras alternativas y entre estas se encuentra un lípido extraído de un crustáceo llamado krill. 
Las diferentes presentaciones.
Aceite de oliva extra-virgen.  Se extrae por medios mecánicos, entre los aceites extraídos de la oliva es el de más alta calidad.  Es el mejor de estos aceites, pero debemos tener en cuenta que una cosa es lo que dice la etiqueta y otra la realidad del producto.  Este aceite tiene la característica de ser el único que contiene la enzima Co Q 10, que se reduce en las personas que toman estatinas para bajar el colesterol.
Aceite de oliva virgen. Se diferencia del anterior en que no puede superar los 2º de acidez.  Algo importante es que sus defectos, respecto al extra-virgen, no pueden ser percibidos por el consumidor.   
El producto comercial conocido solamente como aceite de oliva es una mezcla de aceites de oliva refinados y vírgenes.  Sale del refinado de los aceites defectuosos, es decir, del rechazo.
Aceite de oliva refinado.  Es aceite de aceituna muy defectuoso y para poder consumirse hay que mezclarlo con extra-virgen y virgen. 

El aceite de orujo de oliva. Se obtiene por medios físicos y químicos.  Es una mezcla de aceites de oliva refinados, se le ponen disolventes y son de menor calidad, es más barato, contiene benzopireno una sustancia muy cancerígena.